Un pequeño espacio para realizar mi gran aportación a la sociedad: mi visión sobre las artes. Todo lo que una estudiante de Historia del Arte pueda escribir. ¡Descúbrelo!
domingo, 15 de julio de 2012
Rocroi, el último tercio.
domingo, 7 de agosto de 2011
Henry Moore: Obra gráfica original.
HENRY MOORE: OBRA GRÁFICA ORIGINAL.
La siguiente entrada de arteando-ando trata sobre una exposición que se encuentra actualmente en la ciudad de Valladolid, en la Sala Municipal de Exposiciones de la Iglesia de las Francesas, en la calle Santiago. Permanecerá abierta hasta el 21 de agosto, con horario de 12 horas a 14 horas y de 18.30 a 21.30 excepto los lunes que se encuentra cerrada.
La exposición recoge obra en estampación sobre papel de Henry Moore, famoso por su trabajo como escultor, destacando su producción como ornamento de ciudades y espacios públicos urbanos con influencia de las artes precolombinas. 
En estas obras en papel de Henry Moore, cabe destacar un rasgo particular debido a su condición de escultor, y es que sus dibujos se delimitan con unas formas muy rotundas, de tradición escultórica.
Madre e hijo. Es la temática recurrente en las obras de esta exposición, lo que es resultado de una casi obsesión del artista y su mujer por tener un hijo, con una añoranza de Moore por la presencia de su propia madre. De esta manera consigue hacer ver al espectador como un ciclo de la vida, en el que la mujer es la fuerza creadora de la siguiente generación, dejando parte de su legado en sus descendientes.
Esta intención de mostrar la herencia de las generaciones se consigue mediante la técnica de la estampación con formas que refieren a la rotundidad de su escultura, como ya se ha dicho anteriormente. 
Con este nuevo acercamiento a Henry Moore se consigue una visión más amplia de su obra y una nueva interpretación de su producción escultórica.
Moore vivió en una época muy creativa, plagada de nuevas tendencias en la revolución de las vanguardias. Conoció el surrealismo, el cubismo, … pero no se quiso involucrar de manera total con ninguna de ellas, aunque sí que participó en exposiciones surrealistas y se interesó en gran medida por la abstracción. A pesar de su eminente modernidad, destaca su interés por lo clásico y la apariencia tradicional de su obra, con una línea perfectamente delimitada y un color que no resulta impactante, como solía pasar en las tendencias vanguardistas.
viernes, 10 de junio de 2011
Mariano Benlliure y Academia de Caballería de Valladolid
Después de varios días sin escribir, hoy voy a hacer una entrada sobre el monumento conmemorativo al Regimiento de Cazadores de Alcántara de Mariano Benlliure, situado en la puerta principal de la Academia de Caballería de Valladolid.
La Academia de Caballería es un edificio de la década de 1920, realizado en un estilo historicista que pretende emular el Palacio de Monterrey de Salamanca, utilizando la misma piedra de Villamayor, pero también con reminiscencias del edificio de la Diputación de Palencia de Jerónimo Arroyo, con tendencia monumentalista y regionalista por su funcionalidad. Pero no fue el primer edificio destinado a este uso militar. Anteriormente y desde 1852 la Academia ocupaba el edificio denominado “El octógono” debido a la forma de su planta, una planta típica de construcciones militares o con función de presidio, que se destruyó en un incendio fortuito en 1915. El nuevo edificio sigue una planta en U, con fachadas muy sobrias con basamentos de granito, organizadas por torres. El remate hace referencia a elementos renacentistas, con una arquería y una balaustrada en su parte superior, al igual que es también renacentista la decoración que jalona los vanos. Como únicos elementos decorativos no arquitectónicos encontramos las cruces de las órdenes militares de Alcántara, Santiago, Calatrava y Montesa, indicando el carácter eminentemente militar del conjunto. En su interior alberga el Museo de la Academia de Caballería, con diversos objetos de valor histórico artístico, entre ellas dos esculturas de Mariano Benlliure, una de Miguel Primo de Rivera y otra de la reina Victoria Eugenia a caballo. También incluye la biblioteca histórica con restos del edificio original octogonal.
Situado en la puerta principal encontramos el Monumento a los Cazadores de Alcántara, elemento central de este texto, obra de Mariano Benlliure, inaugurada el 25 de junio de 1931. Benlliure, artista valenciano, fue experto escultor del siglo XX en España. A pesar de empezar su trayectoria en el campo de la pintura, fue a raíz de un viaje a Italia y el conocimiento del genial Miguel Ángel, cuando se inclinó definitivamente a la escultura. Su estilo resulta la fusión del naturalismo detallista y minucioso, con rasgos impresionistas. Se basa en un modelado nervioso, rápido y vivaz, dejando en ocasiones la huella del propio autor en el modelo en barro de la escultura. 
El monumento de Benlliure se realizó en honor a l Regimiento de Alcántara, debido a su comportamiento en la reciente Guerra de África. Para financiar su realización fue convocada una suscripción abierta entre los distintos cuerpos del Arma de Caballería, pero no se alcanzó la cifra necesaria, de tal modo que el factor económico determinó que la escultura no alcanzara el tamaño al que fue diseñado, superior al natural, sino que tuvo que reducir su escala. Este cambio de escala llevó a pensar sobre la marcha en un cambio de ubicación, para colocarlo en el patio de la Academia, pero finalmente se mantuvo el plan original de establecer el grupo en la fachada, sirviendo de lazo de unión entre el Campo Grande, la Plaza de Zorrilla y la propia institución militar. La escultura representa a cinco jinetes en sus monturas a galope, cada uno con una enseña diferente, fundidos en bronce. A principios de diciembre de 1930 se comenzaron las obras de cimentación, con el granito gris pulido para el basamento piramidal truncado. Se quiso inaugurar con la presencia del rey Alfonso XIII, pero la proclamación de la II República tras las elecciones municipales obligó a retrasar la inauguración hasta el verano.
Personalmente me parece en enlace perfecto entre el mundo civil, que transcurre por la gran vía que supone el Paseo de Zorrilla con el gran foco de espacio verde de Valladolid, el Campo Grande como culmen, y el mundo militar, que se desarrolla en la mencionada Academia. El edificio, de alto valor histórico artístico, se convierte en uno de los centros monumentales de la ciudad, completando la plaza de Zorrilla, uno de los focos de reunión de la vida social en Valladolid. Por otra parte el monumento supone la conmemoración del correcto trabajo del regimiento de Alcántara.


